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domingo, 16 de febrero de 2014

Reseña: Dallas Buyers Club

La dura historia real de un amante del rodeo que contrae el SIDA hacia finales de los 80 es... acojonante. No sólo por la enorme desinformación que había en aquel entonces (no es que ahora no siga habiendo... pero no TANTA), sino porque lo más lamentable del asunto es que la amenaza del SIDA sigue ahí. Y no se sabe hasta cuándo.

Echarle narices a la vida es lo que hace este tío

Matthew McConaughey (tengo que buscar siempre su puto apellido en Google, así que a partir de ahora vamos a llamarle "El Matthew", ¿ok?) está a otro maldito nivel. No sé qué tipo de Colacao droja dura se toma desde hace poco, pero el tío ha dado un puño sobre la mesa y está resurgiendo de sus cenizas de galán apuesto y actor de pelis románticas de mierda poca monta.

Prefiero que le den el Oscar a él que no al DiCabra, que siempre le he tenido cruzado. Y como no gane Jared Leto, me voy para Los Ángeles y pego fuego al teatro Kodak Dolby (actualmente le llamo Jarucristo, porque con las pintas que me lleva últimamente parece Jesús. Y porque ha hecho un pacto con el diablo o se bebe la sangre de sus groupies o algo, porque el tío tiene el elixir de la eterna juventud a sus 42 años).

Jarucristo en la actualidad y, a la derecha, su aspecto en la peli. Tanto él como el Matthew dan pena, necesitan unos 400 potajes...  

Volviendo al tema... Me sorprendió que Dallas Buyers Club no fuera un dramón. De hecho, tiene un humor muy negro. Y por supuesto, me impactó como un tío tan asqueroso como Ron Woodroof llega a caerte bien por luchar y cogerle el toro por los cuernos ante una situación tan difícil como en la que se encuentra. Me pareció digno de admirar, la verdad.

Es una película lenta, a la que tal vez le sobra algún minuto, pero no por ello aburrida ni poco interesante. De hecho, es una lección sobre cómo puede afectar la desinformación a un colectivo de gente y de cómo las farmacéuticas son peores que los buitres. 

Junto a 12 años de esclavitud, el filme que más me ha gustado de cara a estos Oscars 2014. La pena es que en España la estrenan el 14 de marzo... Mal. Muy mal. Id a verla en cuanto podáis.